13.5.09

El teléfono


Había tenido un día como tantos otros, rabiosamente igual a muchos de su existencia, pero algo le decía que no era así, no sabía explicar esta sensación pero no era lo mismo, no, le invadía un presentimiento que lo hacía diferente a los otros.
Regresó a su casa con ese sentimiento misterioso que le producía desagrado. Ella nunca había sentido algo parecido por mucho que buscara entre sus recuerdos, ciertamente no lo encontraba.
Se dispuso a ponerse cómoda y después de la ducha, se preparó unas tostadas con queso y un buen vaso de leche caliente. Encendió la televisión decidida a ver la película que por cierto era de asesinatos.
Al llegar al ecuador, en el mismo instante que el asesino de la película llama por teléfono para decirle que ha llegado la hora, ella que estaba en su casa tranquilamente viendo la película, sonó el teléfono al mismo tiempo que la secuencia y oyó la voz del criminal que la decía lo que iba a sucederle.
Había pronunciado su nombre, estaba claro que era a ella a quién buscaba y quería matar. ¿Cómo era posible esto si no lo conocía, ni tenía nada que ver con aquellos personajes?
Los hechos no tuvieron explicación, y si la pudieran tener, es el escritor del cuento quien debe resolverlos y por regla general, la fantasía del escritor borra los hechos y los devuelve a la normalidad y si por casualidad no quisiera, volvería a ser real la desgracia.

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